Preguntas Frecuentes acerca del cigarrillo electrónico

Los cigarrillos electrónicos, a pesar de llevar en el mercado varios años, aún no son un producto de uso popular. Es por ello que, su uso ha sido objeto de mitos y leyendas que pretendemos desvirtuar, con esta sesión de siete preguntas frecuentes acerca de su uso:

Nunca tendrás que preocuparte por tener encendedores si vas a utilizar cigarrillos electrónicos, ya que estos operan con base en una batería de litio. Cada cigarrillo electrónico tiene una cámara de vaporización y un cartucho lleno de líquido. Al aspirar tu cigarrillo electrónico, la sensación es similar a la del cigarrillo convencional, pero en lugar de humo produce vapor.

El vapor es suministrado por el líquido, que es calentado por una resistencia interna que se alimenta mediante la batería del dispositivo. Algunos cigarrillos electrónicos están provistos de un LED que se ilumina cuando el fumador aspira, simulando la experiencia del cigarrillo convencional. Lo cierto es que en los cigarrillos electrónicos NADA se quema. Existen además modelos avanzados de cigarrillos electrónicos llamados MODs, que tienen una duración y prestaciones mayor que las baterías normales de cigarrillo electrónico y además suelen presentar todo tipo de información en una pequeña pantalla, como por ejemplo nivel de carga o potencia aplicada.

Los cigarrillos electrónicos son libres de tabaco y de humo de tabaco, de hecho recientemente en la legislación europea se los ha diferenciado definitivamente del tabaco, declarándolo producto independiente del tabaco. Incluso en países como inglaterra se han comenzado a recetar para dejar de fumar por los médicos del país. Sin embargo no siempre están exentos de nicotina, que es la única sustancia que tiene en común con el cigarro convencional. Estos dispositivos funcionan con una combinación de nicotina, aromatizantes (como goma de fruta por ejemplo), Propilenglicol o Glicerina vegetal que actúan como disolventes y otros aditivos.

La cantidad de nicotina depende de la mezcla del cartucho de nicotina, que por lo general los fabricantes publican impresa en el paquete. Por lo tanto, si deseas mayor o menor grado de nicotina, incluso cero, la decisión es tuya. Recuerda que el uso de cigarrillos electrónicos, tiene como propósito disminuir el consumo de nicotina en forma gradual, hasta llegar a cero, por lo que es recomendable comenzar por una cantidad alta de nicotina si fumas mucho tabaco, e ir reduciendo la nicotina de tu cigarrillo electronico a medida que dejes de fumar y tu desintoxicación vaya siendo estable.

El humo producido por el tabaco de los cigarrillos convencionales tiene más de 7000 sustancias químicas, de las cuales, 69 de ellas son agentes cancerígenos comprobados. En los cigarrillos electrónicos, solo está presente una de esas 7000 sustancias: la nicotina. Y como ya lo hemos advertido, la idea siempre será disminuir progresivamente el consumo de esta sustancia hasta eliminarla totalmente. La disminución del grado de nicotina en los cigarrillos electrónicos se hace de forma progresiva, hasta llegar a cero nicotina o un mínimo que te resulte cómodo y no sea tan perjudicial. El tabaco no permite esta bajada gradual de nicotina, por lo que es más complicado de abandonar.

A pesar de estar en el mercado desde hace varios años, en algunos países estos dispositivos no han sido autorizados y no se ha certificado la seguridad y la ausencia de factores perturbadores de la salud en ellos. Se cree que detrás de esta falta de regulación o regulación negativa hay intereses económicos por parte de los lobbies farmacéuticos y/o tabacaleros.

Sin embargo, en otros países esto sí ha ocurrido. Lo importante sobre este tema, es adquirir un dispositivo que provenga de un fabricante que se identifique plenamente, indicando su nombre, el país de origen, su dirección física y su dirección en internet, así como la autorización local o regional para producir estos cigarrillos electrónicos. Por regla general, un producto que se puede adquirir en países desarrollados como puedan ser Estados Unidos, Francia, Inglaterra o España, es indicio de que el producto es bueno y que ha pasado por diferentes normativas y tests de calidad.

Los cigarrillos electrónicos funcionan con baterías recargables, y al tratarse de un equipo electrónico similar a muchos que utilizamos a diario, como IPads, teléfonos etc.

Los cigarrillos electrónicos, requieren un mantenimiento periódico y el cambio del cartucho del líquido, así como de las resistencias internas que se encargan de calentar el líquido. Estas resistencias se degradan con el uso, terminando por no hacer funcionar correctamente el cigarrillo electrónico, debiendo ser reemplazada para usarlo con normalidad. Al igual que un teléfono, el dispositivo se puede reutilizar hasta que, definitivamente no pueda utilizarse más, ya sea por desgaste de la vida útil de la batería o de las resistencias.

Los fumadores que tienen el hábito de fumar un paquete al día de cigarrillos convencionales, para obtener su dosis diaria de nicotina, gastan un poco más de 90.000 pesos mensuales, dependiendo de la marca y del lugar en que compren sus cigarrillos.

Un kit inicial de Cigarrillos electrónicos puede costar entre 24.000 y 35.000, dependiendo por supuesto de la marca, tipo y calidad del producto, así como de los líquidos que se utilice. Si a esto sumamos los costos mensuales de líquidos, cartuchos, atomizadores o resistencias, es probable que el consumidor del cigarrillo electrónico termine gastando alrededor de 60.000 pesos menos que el consumidor de cigarrillos convencionales. Es decir, es posible ahorrar más de 700.000 pesos anuales!.

Esto dependerá de la regulación de cada país, por ejemplo en europa ya se considera un producto no relacionado con el tabaco, por lo que se permite vapear en lugares donde no se puede fumar. Hay excepciones como los aeropuertos, aviones, centros de salud, centros de enseñanza o trasnportes públicos, donde la concentración de personas haría incómodo el uso y acumulación de olores de vapor en espacios cerrados donde el aire a respirar es limitado. Es importante respetar al resto de personas, no importando el ámbito o actividad que realicemos.

Por supuesto, es necesario consultar la normativa vigente en cada país o en cada ciudad para tener claro qué derechos y qué normas se pueden aplicar en cada caso.